Wait ! They don't Love you like I Love You

Mentiras y masoquismo.



Si. Estoy bien. Perfectamente.
Ya nada malo me ocurre.
Está todo absolutamente normal.


Eso es lo que quieren oír de mí. Saber que se me pasó mi etapa de "bicho raro".
Inocentes. Llega a ser tierno, de una forma algo patética claro está. Las personas por más que dicen conocerte realmente en realidad no son capaces, cómo ellos dicen, leer tus miradas. Interpretar el tono de tu voz. El lenguaje corporal... De todos modos no es como si realmente importe. Si ellos no saben interpretar el grito de auxilio que sale mudo de mi cuerpo, o si cada vez miento mejor... Ya no sirve da nada. Ya no importa. Ya no sucedió...

Las palabras parecen sobrar y a la vez siento tan necesario desahogarme. Sufro y a la vez ya todo me da igual. Hasta me gusta.
Masoquismo, quizás. No lo sé.
Solo sé que esto ya es parte de mí. Y que me da más que muchos... vivos.

Porque las cicatrices en mi piel se borran.
Siempre se terminan borrando.
Las marcas de brazos sujetándome fuertemente. Los rasguños. Los moretones.
Todos los golpes físicos desaparecen a la luz del día.
Psicológicamente quedo destruida...
Pero según ellos son detalles. Debo cumplir mi parte del trato.

Y comprendo de algún modo que se hayan molestado hoy.
En parte fue mi error. No debería acceder a socializar con más personas. No les gusta.
Y cuando algo no les gusta siempre hay consecuencias.


 Pero si, estoy bien. Perfectamente.
Ya nada malo me ocurre.
Está todo absolutamente normal.

Caos.




Caos.
Extraño y pacífico caos.
No sé si me extrañaban. Yo no lo hacía.
¿Cómo puedes extrañar a alguien, a algo que siempre está contigo? Si bien es cierto que por lapsus cada vez menos efímeros de tiempo yo estaba... bien, incluso hasta olvidándolos, mi subconsciente siempre ha estado recordándome que no estoy sola.
Que ellos están.

Pero el caos, el bendito caos que esperábamos desde hace tanto... llegó.
Solo que más caótico de lo que esperaba.
Y con público.

Y gracias, en serio. Toda la mierda que hemos vivido juntos siempre ha sido privada. Entre nosotros. Con pequeños y tácitos acuerdos de paz mientras estoy junto a gente normal. Mis miedos y la aberración que soy no quería presentarla al público en vivo y en directo. No quería... No quería tener más miedo al estar con más personas. Supongo que los tratados bizarros entre nosotros se fragmentaron. Sin retorno. Sin algo con lo que parchar esta mierda que, de todos modos, de poco serviría.

No es que importe mucho ya a estar alturas. Volvemos a la comunicación directa y patética de siempre. A los insanos momentos de descontrol. Al caos que, como un viejo amigo, vuelvo a darle la bienvenida a su hogar. A desintegrarme nuevamente. A quedar complemente sola... y destruida.

Vuelvo a estar anexa de todo. De todos.
Tampoco debí tener tanta confianza con más personas, ser tan cercana. Eso no es culpa de ellos, si no que solo mía. Debo asumir mis errores.
Pero, en serio. ¿Era necesario con público?

Mis bizarros y patéticos momentos de tempestad, de estar en la linea entre la locura y la cordura son algo... privado. Algo de nosotros.

También es mi culpa por aparentar ser alguien normal. Alguien que no está acompañada cada puta y maldita noche. Abrazada a mi espacio bizarro y rogando por cordura.

Solo puedo decir que lo siento.
Nos necesitamos.
Es parte del caos.

Patética.



Y aquí me tienes, tan jodidamente patética pidiendo que, de forma casi mágica, le des una solución a todo esto. Sabes cómo hacerlo. Sabes dar en el punto exacto para poner fin.
Destruye, mutila, mata, acaba con todo. Disfruta el proceso. Pero por favor... Por favor no más.
¿Te gusta sentirte con poder,  cierto? Se te nota en los ojos. Tienen ese brillo insano de satisfacción al verme así.
Tan asquerosamente mal. Tan derrotada, destruida, consumida...
Pero se sincero. Es lo mínimo. Si vas a sentirte absurdamente complaciente al verme sufrir entonces ten el valor suficiente de asumirlo. No finjas que te preocupo ahora. No finjas que también te duele porque ambos sabemos que NO es así. Nunca ha sido así, asqueroso hipócrita.
Esta no es la típica historia en la que el valiente protagonista destruye al fin a la villana. Porque ambos sabemos que tú me convertiste en esto, así que ahora no simules tener consciencia, que nadie más que nosotros dos presencia el show.


Comprende si me río. Esto me produce ambivalencia. Yo que decía ser tan fuerte, que ya no me afectabas, que no me importabas. Pero al final del día, cuando la puesta de sol se presenta de forma casi irreal, una parte de mí siempre llora como una triste y desvalida niñita que desea algo más que no sea... indiferencia.
Porque el odio duele  menos. El odio significa que alguna vez te importó. Que te importé.
Y después de toda la mierda que has sido, vienes con el disfraz de noble caballero a corregir mis errores. Mis defectos. Y es tarde. Demasiado tarde. Debiste hacerlo antes. Debiste preocuparte siempre.
Pero como nunca lo hiciste, quizás por eso mismo ahora no te sientes responsable de lo que soy. Lo lamento, pero la ausencia también tiene sus efectos.
Conocer otras realidades y saber que esto pudo ser distinto me hace tener una mejor perspectiva.
De lo que pude ser. De lo que debiste ser.

Así que... ¿no vas a terminar con esto? La incertidumbre mata de forma más lenta y dolorosa que una simple palabra. Supongo que esto no acabará acá.

Bien.
Pero espero no te olvides de una cosa.
Tuviste la oportunidad de ganar y no la aprovechaste.
Yo no tengo porque fingir que soy buena, o la victima.
Y créeme, seré digna sangre de tu sangre.
Seré peor.

Nothing Last Forever



~ Sonreí, porque no me quedó otra opción, mientras seguí con la vista tu silueta alejándose de mí.

Es difícil. No puedes borrar el pasado. No puedes simplemente decir: Hey! Después de que me hicieron mierda tantas veces el corazón, después de que destrozaron mi alma sin piedad, puedo seguir confiando, creyendo... sintiendo.
Lo siento, pero para mí es imposible.
Entonces ahí apareces. Dulce sonrisa. Una voz que realmente me agrada escuchar. Y unos ojos color chocolate en los que me gusta perderme.
Y besarnos es genial.
Pero no. No hablo de amor. Ni siquiera de cariño. Es patético, porque realmente, no puedo.
Y tampoco sé si me gustaría poder... no sé, volver a sentir tan intensamente.
Porque puedo... mentirte, quizás, decirte palabras bonitas. Palabras que se las llevaría el viento y no tendrían ningún peso ni valor al no ser reales. Podría también acercarme a ti, ser cariñosa, pero sabes - oh, si, lo sabes - que es solo contacto físico. Nada que realmente me importe. Me afecte.
Entonces aquí estamos, en esta absurda situación en la cual me siento culpable, porque tú estás hecho de sentimientos y yo de sensaciones.
Porque tú hablas con el corazón y yo hablo con... verdades.
Porque en tus ojos brilla la ilusión y en los míos... A quién mierda quiero engañar, si no es de rabia mis ojos no brillan.

Supongo que está todo dicho.
Tú pensaste que demostrándome ante todos que crees quererme iba a lanzarme a tus brazos y me quedaría ahí. Donde por un efímero tiempo quisiste que así fuera.
No sé si es tu orgullo o si simplemente yo tenía razón.
Da igual. Las cosas no resultaron ser así.
Yo siempre fui sincera. Te expliqué que no me interesa - y tampoco puedo de todos modos - involucrarme tan profundamente en un plano emocional. Compartir sueños, anhelos y quizás en unos años más una casa y dos gatos. Podría morir mañana. Consumirme, como un cigarro.
Aún así tu amor eterno se fue a la mierda en cinco segundos.

Nada es para siempre.
¿Lo ves?



Es solo que a veces me aburre ser la perra de la historia cuando las personas no son crueles.

Lo que crees que soy. Y lo que soy realmente


Fue asqueroso. La situación. Las personas. De verdad me dieron asco.
Lo peor. Yo me di asco.
O algo cercano a eso.

Pero es que nunca dije que fuera la niñita buena. La niñita tranquila. La niñita tierna.
Y no es que ande con mi actitud de perra sin corazón constantemente.  Tampoco es que me guste comportarme así. Pero a veces la situación lo requiere.

No. No debería estar intentando justificarme.
Supongo que es una estúpida manera de fingir que estuvo bien. Pero no lo estuvo. Ni lo estará. Porque no corresponde. O algo así. Es lo que recuerdo de acuerdo a lo que otros siempre pensaron en relación a lo que está bien y a lo que está mal.
Ese placer insano que se siente al hacer justicia con mis propias manos. Es solo una situación que demuestra lo inmadura que puedo llegar a ser. Y de todos modos, ¿de qué puta justicia estamos hablando? No soy la persona indicada para hablar de eso.
De todos modos no me molesta tanto.
Es ese amago de consciencia que aun me queda el que se está quejando. Pero es que desde hace tiempo que dejé de preocuparme por las consecuencias, por los posibles afectados. Porque a los demás les duela. En fin, soy especialista en tirar mierda.
Y no me avergüenza. O no solía ser así.
En realidad no es así.

Después de casi toda la cajetilla  de cigarros vuelvo a entrar en razón. Es patético. La dependencia insana  a un producto. Pero es así.
Aunque en la actualidad todo en estos momentos es una mierda. Pero, ¿cuándo no lo ha sido?
Supongo que el estar constantemente fingiendo que todo esta bien, con las estúpidas sonrisas vacías que dejan felices a los demás me pasó la cuenta. Porque por supuesto, nunca se dan cuenta de que estoy fingiendo.
Y si lo sigo haciendo... Antes solía fingir porque había cariño de por medio, porque me preocupaba, realmente me preocupaba de que a los demás no les afectara. Solía pensar que se preocuparían en caso de que yo estuviese mal...
En la actualidad.... En la actualidad no es más que una mera y cansina costumbre mezclada con recuerdos del ayer y ese patético sentido de "responsabilidad".
Porque, si analizo bien las distintas situaciones - las distintas mierdas - no me afectan. Pero reacciono devolviendo el golpe con uno más fuerte por pura costumbre. Y porque, quizás, me preocupa el hecho de que si me debería afectar.
Así puedo fingir ante mi misma que aun siento...

Es patético.
De todos modos no es como si pudiese arreglar la situación. Desde hace bastante tiempo que todo se destruyó y esto, está mierda de persona,  es el mejor intento de que los fragmentos que quedaron de mí sientan algo.
Si no es suficiente para ti...
No. No mentiré y diré que lo siento.
Por lo menos puedo ser honesta.
No lo siento.

Como persona siempre he sido una mierda. Que no te engañen las apariencias.

Humo y Humedad.




Y si ves lágrimas en mis ojos, no creas que es por ti. Solo es el humo del cigarro el que me hace llorar...

Me miras. Sonríes. Suspiras. extiendes ligeramente tu mano hacia mí. Doy un paso hacia atrás. Suspiras. Dejas caer tu mano. Me doy vuelta. Me alejo. Saco un cigarro. Lo prendo. Aspiro el humo antes de sonreír cínicamente. Que absurda situación, que penosa situación en la que nos encontramos. ¿Será morbosidad sentirme tan jodidamente bien y que aún así me de lástima todo esto? Hubo un tiempo en el que hubiese dado cualquier cosa por ver ese anhelo en tus facciones, ese brillo en tus ojos, ese nerviosismo en tus gestos al hablarme. Sigo fumando. Los minutos pasan y yo intento tranquilizarme  Te acercas a mí nuevamente mientras comentas algo insustancial. Asiento levemente y sigo fumando. No te gusta que fume. Poco me importa ya. Sonrío. Asiento a tu plática. Pero no te miro. No quiero mirarte. No quiero perderme en tus ojos. No quiero volver a caer en lo mismo otra vez. Sé que he logrado superar aquella triste etapa en mi vida en la que para mí el sol salía solo cuando sonreías. Aquel estúpido tiempo en el que tu mirada eclipsaba cualquier fulgor anexo a nosotros. No quiero volver a...
- Extraño cuando eras más tierna conmigo.
Lo miro. Al fin lo miro.
- Madurar endurece el alma. - Es mi fría respuesta.
Me miras fijamente por largo momentos. Tus ojos demuestran tantas cosas. Yo me limito a prender otro cigarro y a seguir fumando. Murmuras algo incoherente y te vas.
Te vas.

Camino sola. Cansada. Con una fuerte opresión en mi pecho y una sensación agridulce en los labios mientras que mi fiel cigarro no me deja sola.
Ya es tarde. Demasiado tarde...
Y una lágrima corre por mi mejilla.
Es el fin de una etapa.
Es el fin de aquel imposible amor.

Bajo la lluvia




La lluvia caía, tan fría, mientras caminaba sin rumbo por la calle.
Y una canción lastimosa me acompañaba, sonando a través de mis audífonos.
Intentando pensar, preocupada de que los audífonos no se mojaran.
Divagando. Intentando que no doliera tanto.
No así de fuerte.
No así de insoportable.
No así de inevitable.
Los vehículos pasan rápido por esta gran ciudad. La gente camina apresurada, tapándose, intentando llegar pronto a un lugar de resguardo en donde estén secos y tibios.
Yo simplemente camino.
Compro café en el negocio de aquella esquina donde solía aguardar ansiosa para poder verte pasar.
Sonrío sínica.
Es lo único que puedo hacer.
El tiempo pasa y los cambios se tienen que notar.
De a poco voy perdiendo los recuerdos, la nitidez, los colores, el timbre de tu voz de aquella época que hoy parece tan lejana.
Y por más que intento ignorarlo, el dolor sigue aquí. Sin ti. Conmigo.
No te asustes. El ruido que se escucha es el eco del llanto que producen los fragmentos de la niña que aún permanece en mí.
Aquella niña que pasó de ver todo con colores a solo espectros monocromáticos.
Es demasiado tarde para salvarla.
Divago, si. Ideas y fragmentos del pasado suenan en mi mente y nublan mi vista.
O quizás es la lluvia... No lo sé.
Las luces de la ciudad iluminan mis pasos.
Tengo el pelo mojado. La sonrisa triste. Y la humedad de mi rostro no sé si es por la lluvia o lágrimas callendo de mis ojos.

Solo sé que tengo que seguir.
Contigo.
O sin ti.

Inocencia



Que la Inocencia es la Palabra más Ausente...
Que la vida va y viene, que creer, vivir, sentir, amar... Son solo inventos. Acá estamos, no podemos hacer nada por cambiarlo, al menos que la muerte sea nuestra opción.
Y de repente, por el simple hecho de comenzar a hacer algo, de dejar de hacer otras cosas, dejamos de ser inocentes. Frágiles. Delicados.
Y ya no es lo mismo.
Ya no somos los mismos.
Pero es que cariño, parece que nadie te explicó que crecer es parte de la vida. Madurar, cambiar, cometer error tras error. Aprender de ellos. Tener vicios. Auto dañarnos por un poco de placer efímero.
Me miras a los ojos, pareces decepcionado.
Y yo me río.
Desde hace bastante tiempo que me dejó de importar lo que los demás piensen de mí. Y si te afecta cómo actúo, lo siento. No deberías darme tanta importancia. Ni a mí ni a mis acciones.
Hace tiempo que yo dejé de decepcionarme. Cuando dejé de esperar "algo más" de los demás.
Cuando vas a comprender que los seres humanos estamos hechos con un patrón imperfecto. Y la vida no tendría ni un puto sabor, ni un maldito encanto si no pudiésemos jugar al error y al acierto.

Hablamos de inocencia, de fragilidad, adjetivos que las personas cada vez pierden más rápido. Asociamos este tipo de cosas solo a los niños.
Estúpido.
Miro a la mujer que es como una abuela para mí. A simple vista tan pequeña y tan frágil. Y podrán decir que con sus años ha adquirido una sabiduría que logra dejar atrás la inocencia.
No estoy de acuerdo.
¿Porque no es inocente? ¿De qué mierda la pueden acusar?
La altura no demuestra la grandeza del alma. El tamaño de tus sentimientos. La fortaleza de soportar mil y un dolores y seguir sonriendo porque, a pesar de todo, esta puta traicionera llamada vida aún no nos gana la partida.
Parecer frágil no implica serlo. La fortaleza de tu espíritu no se demuestra con ojitos tiernos. Con una voz suave. He conocido hombres fuertes físicamente que se han derrumbado y llorado como niñitos ante la ausencia de amada.
"Tú solías ser frágil", me dicen muchos. ¿Frágil? ¿Yo? He superado muertes, humillaciones, violencia, me he destruido completamente. Y aún sigo aquí. ¿Sabes cuando se va la estúpida fragilidad? Cuando te pisotean una y otra vez y ni una puta alma que te encuentra adorablemente delicada te ayuda. Cuando el resto de las personas te tira mierda, te escupe en el rostro cada vez que te caes y sin embargo tienes que seguir el camino. Es cuando te das cuenta que ser frágil es una mierda y logras seguir adelante. Y no actúas del mismo modo que los demás. Eres frágil cuando cualquier comentario te hiere o te hace cambiar de opinión, cuando no logras reponerte de los golpes de la vida, cuando no te atreves a enfrentarte a los demás. Cuando el miedo te vence. Lo siento si difiero contigo, pero a mí me criaron para ser fuerte siempre. Por mí y por quienes me necesiten.
He conocido mujeres bellas, con un aire de fragilidad envolviéndolas, sacando a florecer el instinto de protección en los demás ante esas "inocentes criaturas". Inocentes y la puta madre. Inocentes criaturas, reinas de la manipulación, pobres y estúpidos seres engañados.


Que la inocencia es la palabra más ausente.
Está ausente porque tú así lo quieres.
Para mi inocencia no significa ignorancia, no significa un alma pura y perfecta. Para mí inocencia significa que a pesar de todo lo vivido, aún exista la capacidad para creer en las demás personas. Inocencia es ser sincero. Inocencia es no causar mal o dolor a otra persona a propósito.
Inocencia es caminar contigo por la calle,  tomados de la mano mientras el mundo me parece casi perfecto por el simple hecho de tocarte...

Tienes razón.
Desde hace mucho tiempo que la inocencia está ausente.


Traiciones



Te molesta mi presencia.
Es taaaaan patéticamente obvio que llega a dar pena.
Me miras como si no me soportaras, como si el simple hecho de tener que respirar el mismo aire que yo te repugnase hasta la médula. Me miras como si me odiaras.
Pero de verdad, ¿me vas a dar tanta importancia en todo el maldito asunto? ¿De verdad tanto te afecto?
Ah, pobre niñita jugando a ser inocente. Jugando a que nunca ha herido a nadie. Jugando a ser la maldita y estúpida víctima de toda la situación.
¿Qué quieres que te digan los demás? ¿Pobrecita? Eres tan dulce, ¿cómo fueron capaces de hacerte eso?
Esa perra sin corazón que está sentada al frente tuyo y te sonríe debería pagar por todo lo que te ha hecho. Maraca...
Pero lástima, no pienso retractarme. No pienso pedirte disculpas. No quiero hacerlo. Ni tampoco, oh, debo hacerlo.
¿Sorprendida, amiga? ¿No esperabas encontrarte con alguien que NO se dejó engañar por ti?
Hiciste mucho daño. A consciencia. Simplemente era hora de que te pagaran con la misma moneda.
No seré tan mentirosa ni tan ruin como tú. No me haré la inocente, no seré otra mosquita muerta más buscando atención. Interpretando el papel de pobre damisela en apuros. De niñita necesitando ser rescatada.
Ah...

Imbécil.
Llora, chilla, grita, intenta golpearme. Vamos, hazlo. Estás histérica y yo entretenida viéndote tan descontrolada.
¿Tengo que llorar porque me dices perra? Lo siento, justo se me acabaron las lágrimas. Aunque, más que eso, justo le pides compasión a alguien que jamás te la dará.




Tuve que rebajarme a ser tan malditamente zorra como tú para vengarme y me das asco. Y me doy asco.

¿Sabes que fue lo mejor? El hecho de que él no se acordó de ti en ningún momento. De que si siguió contigo un tiempo más fue por pura y simple LÁSTIMA. ¿Sabes por qué él cerraba los ojos fuertemente cada vez que te besaba? Pues, no por cariño o amor bonita, no, era porque no quería saber que era a ti a la que estaba besando. Más que eso, porque le repugnaba saber que hasta un baño público ha sido menos veces usado que tú.
Así que dime zorra y todo lo que quieras. No me molesta. Haha, pobrecita, ¿te hice sufrir? ¿A ti? ¿A la prostituta barata con carita tierna que no puede estar sin un pene cerca por muchas horas? ¿Por qué? ¿Te habías enamorado acaso? ¿Duele que te traicionen? ¿Que no sientan lo mismo por ti? Que pena... Avísame cuando tenga que soltar las lágrimas.

Quizás así lo pensarás mejor antes de jugar con alguien.Tiraste sus sentimientos a la basura y mientras le decías que eras inocente, que querías esperar, pasabas de mano en mano, disfrutando algo más que el sexo libre, disfrutando el como podías engañar tan fácilmente a ese pobre estúpido y como lo tenías comiendo de la palma de tu mano.
Por lo menos ya sabes lo que se siente que te hagan eso.
Por lo menos ya sabes lo que se siente amar a alguien y que te esa persona te engañe con alguien que creías tu amiga.

Con él no fuiste tan comprensiva.

Transformaciones





El problema cuando te encariñas demasiado con una persona es que te vuelves un tanto dependiente. Dependiente, posesiva, y por qué no decirlo, algo celosa.
Y es ahí cuando viene el dilema.
De verdad es solo "cariño" ?
O hay algo más ?
Más de mi parte, obviamente... Y no sé. Estoy confundida. Mi mente dice una cosa pero aún así... Es complicado. Es extraño. Es patético y es, definitivamente, inapropiado.
En el fondo me sentía segura. Y perder esa seguridad es lo que me duele.
Hay un montón de sentimientos, por distintas cosas, distintas personas que los despiertan, y yo mientras abalancha viene a mí simplemente me limito a ingorarlos y seguir con lo que "realmente importa".
Esto no está bien. No está nada bien.
Duele, y se suponía que tú no tenías el poder de hacerme daño.
No sé si seguir ignorando todo esto, hacerme la tonta como cada día y por la noche suspirar melancólica por extrañarte.
Tienes mucho poder sobre mí y ni siquiera te das cuenta.


Bueno, de todos modos no lo sabrás.

That's my soul up there...


Contamíname con tu presencia. Vamos, hazlo.
Se que no eres bueno. Ni para mí, ni para nadie. Debería marcharme, pedir ayudar, intentar terminar de inmediato con las atrocidades que quieres cometer porque sé que cuando las lleves a cabo será demasiado tarde.
Pero no puedo. Te ves tan guapo allí de pie, mirándome con una sonrisa no en los labios pero si en los ojos. Algo que me demuestra más que cualquier palabra porque sé que no mirarías así a cualquiera.
Quizás quiero creer eso. Intento convencerme que lo mejor es irme, acabar con todo esto, pero me extiendes la mano en una muda invitación y no puedo, maldita sea, hacer otra cosa más que tomarla y quedarme a tu lado.
No eres bueno. Sé que no lo eres. Lo tengo más que claro.
Eres amo y señor de las almas condenadas. Ruin. Despreciable. No te importan los sentimientos de los demás. Absolutamente nada. No hay misericordia ni perdón en tu corazón. Amas el caos. Amas la destrucción. Y  aún así tiemblas como hoja al viento cuando me abrazas fuertemente. Suspiras si te sonrío. Matarías y torturarías a quién me hiciera daño.
No sé si es parte de tu juego, no sé si lo que demuestras sea verdad. Quizás me espera algo peor, quizás aunque no digas nada soy tu talón de Aquiles.
Comienzas a hacer sufrir. Comienza el dolor, la angustia, el daño, el rencor. Todo sale a flote, y mientras todos suplican misericordia a este Dios del odio y la destrucción que está a mi lado, solo te limitas a verlos feliz de la vida. Y me acaricias el cabello tierna y suavemente, como si el mero hecho de tocarme pudiese romperme.
El mundo a mi alrededor se derrumba, y yo solo puedo pensar maravillada en lo hermoso que te ves con el rostro cargado de placer al ver tanto sufrimiento. En esta oscura psicosis colectiva que generan tus acciones, y que hacen brillar tu rostro de manera insana y terriblemente bella.
Eres oscuridad. Eres miseria. Eres caos.
Y aún así me encantas.
Siento como si una mano invisible me oprimiese el corazón sin previo aviso. Ya no hay aire, ya no hay gritos, ya no hay visión de esta locura y sufrimiento masivo que estás realizando. Ya no hay nada. No siento nada más que tus brazos rodeandome con violenta ternura mientras caigo en un abismo sin fin. No hay nada más que tus labios en mi rostro mientras infinitas gotas, tibiesa húmeda, caen en mí. Pero no puedes estar llorando, ¿cierto? Menos por mí.
La oscuridad calló con su manto espeso sobre mi cuerpo, alejándome de toda realidad para siempre. Alejándome de ti.

Negro.





Vamos, toma tu pincel y oscurece la realidad. Mi realidad de por si ya no tiene luz pero parece que a los demás les cuesta comprenderlo.
Pinta todo de negro. Lo haces como el mejor artista. A medida que matas cada célula en mí un trocito más de mi mundo se tiñe de este oscuro color. Color que no es color. Color que contiene todos los colores.
Y es por eso que todo es negro, ahora. Negro que pasará a blanco. Negro que contiene blanco. Porque en estos momentos siento de todo y a la vez ya no me queda nada. Vacía pero completamente sobrepasada por todo. Así me siento. Así estoy.
No es una sensación agradable.
Y es que pintaste todo, transformaste todo. Estábamos al borde de ese abismo sin final y me empujaste sin piedad alguna. Y siento que voy callendo, callendo... Y aún no toco fondo pero sé que la caída será inmensamente dolorosa.
No es sano para mí todo esto.
Sigo con la mirada los patrones de blanco que pintas en esta oscuridad. El vacío se está empezando a carcomer los sentimientos, sin embargo hay algunos demasiado fuertes para destruirlos aún.
Sé que soy joven, infinitamente ingenua.
Pero me siento tan vieja y tan cansada...
Negro.
Alma negra, corazón negro.
Asaltada por un millar de sensaciones y sentimientos, nada buenos, por ahora. Dejando que de a poco el vacío me absorba.
Solo queda esperar.
No me haces bien.

Somos extraños fingiendo quererse





Veo brotar de tus labios palabras que de a poco matan cada apice de ilusión que hay en mí. Y no sé si lo haces adrede o no, pero el punto, el fin de todo esto, es que lo estás haciendo. Y quieras o no el dolor está acá.
No es un invitado desiado, un buen huesped en nuestra casa de mentiras, sufrimiento, realidad. Fantasmas de una relación a la cual hace bastante se le podrieron sus frutos.
No me pidas que sea ta sínica como tú. Que disfrute con tantas mentiras, con tantas acciones inconsecuentes. Que las disculpas pedidas y dadas, todas falsas, sostengan el amago de afecto que supuestamente nos sentimos.
No basta.
Quizás tu eres feliz en este absurdo que hace demasiado tiempo debió terminar. Quizás ni siquiera debimos haber tenido un inicio. Pero eso pasa cuando se fuerzan las cosas, por más que se quiera, por más que se finja, por más que en fin, se intente, hay cosas destinadas a no funionar. A no nacer. A no perdurar. Por algo quizás los obstaculos a veces son tantos.
Te miro a los ojos y veo como te das cuenta, al fin, después de todo el vómito verval que soltaste, que oh, esto me está haciendo daño. Dices un bano "lo siento" y me abrazas. O quizás eso simulas hacer. Porque son fantasmas de "lo siento", fantasmas de abrazos, fantasmas de nosotros mismos. Es  en lo que nos hemos convertido. Nosotros, nuestas vidas.
Y esto no puede, no debe continuar así.
Tus palabras hieren, sí. Pero quizás más que nada el orgullo. Hace mucho que dejaron de llegarme al corazón. Quizás jamás lo hicieron. Quizás jamás hubo amor.
Y eso me deja más tranquila. Si, todo esto ha sido una monumental pérdida de tiempo, vida, sueños, esperanzas, fuerza, pérdida de ti y de mí, al fin y al cabo, pero no todo está acabado.
Así que te sonrío, te beso brevemente en los labios antes de pronunciar un suave "descuida".
Hoy es el fin.

Like a little Girl




Me siento mal. Pésimo.
Y tan pequeña.
Soy como yo sola en una islita y todos al rededor, nadando en el mar. Y yo no sé nadar. Me da miedo el agua.
Y donde mierda quedaron todas tus palabras de amor. Porque ahora que te necesito todo brilla por tu ausencia, permitiendo al sol iluminar todo el paisaje desolador que se me viene ensima. Y yo necesito oscuridad...
Y yo grito por ti. Grito hasta desgarrarme la garganta y quedar sin voz. Y tu me miras desde la lejanía. Tan perfecto y tan silencioso. Tan grande y tan jodidamente inalcanzable.
Y yo acá, ya soy adulta, la situación me lo pide, el tiempo lo dice y es que la madurez llegó hace tiempo a mí, y sin embargo me siento solo como una niñita pequeña pidiendo un abrazo y que le curen las heridas porque ya no puede más.
Se suponía que estarías para mí. A pesar de la distancia.
Se suponía que entenderías.
Se suponía que me quieres.
Entonces por qué das vuelta la cara cuando te suplico que me saques de aquí ?
Yo pensé que tú si te quedarías. Que no serías como el resto. Veo que fui una estúpida que volvió a confiar. Algo tonto. He aprendido con los golpes que al final solo soy yo contra el mundo. No importan las promesas hechas, no importa el parentesco, ni cuantos años nos conozcamos. Al final siempre es igual.
Pero supongo que debo secarme las lágrimas y continuar.
Me da lo mismo lo que esperen los demás de mí. Esto lo hago única y exclusicamente por mí misma. Por lo que yo soy. Por no ser una mierda más, como tantos.
Quiero llorar. Digo que no lo haré y aún así el rastro de humedad salada que está exparcida por mi rostro me demuestra lo contrario.
¿Fueron falsos los abrazos? ¿Fueron falsos los "te quiero?
No te culpo si encuentras a alguien mejor, o si todo fue mentira.
A la larga es lo mejor para ti.
No soy buena. No lo suficiente. Siempre me lo terminan demostrando de un modo u otro. Si no las cosas no hubiesen sido así. No estaría sola.
Pero descuida.
Aunque duela, estoy acostumbrada a terminar así.
Eres el último movimiento de las piezas en este juego que yo siempre pierdo una y otra y otra vez. Jaque mate. 

Pain


Tritúrame la vida.
Destroza, mutila, violenta, tortura... Mátame.
Córtame dolorosamente con aquella cuchilla hasta hacerme sangrar.
¿No quieres hacerlo? ¿Por qué no? Siempre has sido un especialista en hacerme sufrir.
Pues bien, si no quieres lo haré yo.
El dolor inunda mi organismo y por un momento dejo de sentir cualquier otra cosa. De mis poros heridos mana sangre, y encuentro morvosamente interesante verla correr por mis brazos.
¿No te gusta la idea? ¿Demasiado masoquismo para ti?
Eres el rey de las equivocaciones, y supongo que algo tengo de ti.Lo curioso es que siempre fuiste a quién más necesitaba y, supongo que por eso, has sido una de las personas que más ha logrado hacerme sufrir.
Vamos, regodeate. Se sincero. De una maldita vez se sincero por la mierda, y asume todo esto.
Pero ah... Cierto, tu cinismo, tu inmadurez, todo lo malditamente tuyo impide que puedas hacer algo digno.
Hay veces que siento, como hoy, que te odio. Otras me recrimino a mi misma por darte tanta importancia.
Es tan fácil decir que olvide, que supere, que no sea imbécil, pero sabes? Decir es mucho más fácil que actuar.
Tengo rabia. Tanta. Ira acumulada que se desborda de mis poros a través de estos hilitos de sangre que salen de mis venas. Siento las punsadas en mis dedos al hacerme los cortes.
Descuida, no soy tan tonta, sé disimularlos...
Antes solía hacerme daño, no porque estuviese enojada conmigo misma, si no porque esa era mi manera de desahogar la rabia que llevaba dentro y que ya ni siquiera me dejaba respirar. Es difícil cuando sabes que no puedes evitar las mierdas que te tiran los demás, cosas de las cuales tu no eres culpable si no ellos pero aún así no hay oportunidad de defenderse. Ni nadie que defienda..
Pero ahora es distinto. Ahora es contra mí.
¿Que maldita cosa he hecho mal para que no seas capaz de sentir nada por mí? He intentado ser todo lo putamente buena posible, lo más cerca de lo que se concidera ejemplo, niña buena... Y todo para nada. Entonces, me queda asumir que simplemente no valgo lo suficiente para ti por más que me esfuerce. Siempre será así. Y se supone que lo asumí hace mucho pero en realidad... aún duele. Puedo engañar a los demás pero no a mi misma.
Y esto me vuelve a demostrar que importa una mierda que me esfuerce por intentar hacer feliz a quienes quiero porque en realidad para ellos solo soy una piedra mas en el zapato.
Púdrete. Púdranse. Ni tú ni nadie nunca entienden nada. Siempre es la misma historia. Yo, la idiota que a pesar de que tengo el corazón hecho mierda quiero a las personas y me esfuerzo por ellas a cambio de mierda y más mierda. Indiferencia, burlas, y hasta un poco de lástima.

Nunca se han parado a pensar que a veces necesito... A quién mierda le importa lo que necesito. Siempre son los demás, nunca yo. Pero me cansé. Bueno, estoy cansada de hace bastante tiempo de todo esto, pero creo que ahora aún más...
Me siento tan patética con las lágrimas rodando por mis mejillas y la muñeca doliéndome horrores. Pero necesitaba pruebas.. Cicatrices. Porque hay algunas tan grandes en el alma que llegan a ser por necesidad visibles en el cuerpo.

No me vengan con eso de que debo pensar en ... puras idioteces. Si, hay gente con más problemas y salen adelante. Los felicito. Pero tu mierda paternalista no me sirve ni nunca me ha servido. Son solo más palabras que decir porque se cree "es lo correcto".
Pero quién dijo que han hecho lo correcto conmigo ?

Hoy tomé una desición. Total, a la única imbécil que estas cosas le duelen siempre es a mí.

Abstinencia.


Sicópata, como el sentimiento unilateral en sí. Anhelante de tu sabor en mis labios que me encantó de a poco desde esa primera vez.

No puedo negar que me encantas. No puedo negar que a pesar de todo el daño siempre vuelvo a ti.
Consigues de mi cosas que nadie más podría. Tan frío, tan idiota, tan increíblemente tú.

Camino un rato; el atardecer va callendo lentamente y desde la altura en la que me encuentro veo como el sol se esconde hasta desaparecer. Pasa el tiempo y estar en ausencia de ti duele. No te preocupa, nunca lo ha hecho. Cuando ya no aguante más volveré corriendo hacia ti. Como siempre. No necesitas demostrar tus sentimientos ni nada, ni si quiera sé si te afecta como a mí.
A veces siento que me pones a prueba con tu indiferencia. Y siempre consigues lo que quieres. Siempre caigo en el juego. Odio hacerlo pero el sentimiento es más fuerte que yo. Verte, sentirte, tocarte. Sin ni una palabra te limitas a darme lo que necesito. Quizás una sonrisa o dos, de esas que son mezcla entre autosuficiencia y algo más que no puedo identificar.
Parece cariño pero no me ilusiono.

Mientras camino en la semi oscuridad, con el cielo ya oscuro y la falsa y desagradable luz de los postes de la calle, tomo mi celular.
Marco aquel número que me encantaría olvidar pero que aun así me sé de memoria.
Cuando tu increíble voz contesta, inevitablemente se me escapa de los labios:

- Te extrañé.

Luna de Papel.-



Fue con una luna como esta cuando te vi por última vez.
Inevitablemente, me trae recuerdos. Recuerdos de aquellas palabras que, al salir con enojo de nuestros labios, mataron nuestra relación.
Fingí enojo. O quizás en parte si lo sentía. Lo que si fingí fue que todas aquellas frases tan dolorosamente dichas y escuchadas que habían logrado matar mis sentimientos no me herían.
¿Sabes por qué duele? Porque importa.¿Sabes por qué malditamente importa? Porque no puedes obligar al cariño irse, regresar y sentir cuando a ti se te antoje.
Sería algo utópicamente perfecto.
Entonces ¿qué más da? Lunas como estas, lunas de papel, tal como mis sonrisas que simulan no sentir cuando en realidad mi alma sigue sufriendo por ti. Por la situación. Por los anhelos frustrados de un amor sin terminar.

La luna iluminaba tenuemente tu sonrisa fría y tu mirada irónica. Te veías tan malditamente bello, que mi masoquista mente, a pesar de todo lo que me decías, no podía evitar pensar en lo bien que te veías con esa camisa negra.
Lunas. Lunas Doradas. Lunas de papel. Noches frías. Y es que esta luna de sentimientos, de sonrisas y miradas artificiales que buscan causar tranquilidad en los demás me trae a la memoria ecos de un pasado que no volverán. Luna brillante, noche sin estrellas. Esta noche no, esta noche es de ella, y no hay nada ni nadie que pueda opacarla, ni siquiera dos tontos que se quisieron y que fragmentaron hasta la pulverización aquella efímera relación.
Pero el polvo queda, las estrellas, aunque no se vean, están. Y es que hay noches que ni siquiera el brillo de la luna puede iluminar un poco mi creciente oscuridad.

Supongo que no podemos hacer sobrevivir a aquello que estaba destinado a morir. Después de todo, así como la luna tus sentimientos siempre fueron de papel, ¿no?


Snuff - Slipknot 


Ahora sé que soy culpable


Soy una mierda como persona.
Y lo peor, lo sé y aún así no cambio mi actitud contigo. Y te duele, sufres... lo sé. Créeme que lo sé. Ahora sé que soy culpable de esas miradas tristes y ese vacío en tus sonrisas.
Después de tanto tiempo ahora muestras que sientes algo por mí.
Y en parte es ese masoquismo tuyo, en parte, es mi puta crueldad que me tiene comportándome como si una perra más fuese...
¿Puede ocurrir que nuestro inconsciente anhele la venganza? ¿Y que actuemos con crueldad sin darnos cuenta de que en realidad eso queremos?
Porque si, la que sufrió antes de este modo por ti fui yo.
Lloré a mares. Por ti.
Hay días que ni recuerdo; el dolor era tan grande que bloqueé de mi memoria esos momentos. Por ti.
Herí a otras personas. Por ti.

Y hoy tengo tu corazón en mi mano.
Hoy, que ya no me interesa tenerlo.
Hoy, que sabiendo lo que sientes sigo de una manera morbosamente malvada contándote lo que siento por otra persona; aquella que me salvó de caer en desolación. Por ti.

Supongo que la crueldad a comenzado a ser parte de mi vida. Y es que tú fuiste capaz de destrozarme tantas veces que no puedes pedirle a un corazón tan fragmentado que lata por ti. No otra vez.
No quiero ser así de perra. Odio esto.
Pero no me pidas que detenga un tren con las manos. Es imposible.


Te amé una vez. Di todo por ti.
Me tiraste los sentimientos a la cara después de hacerlos mierda y pisarlos.
No me pidas que sienta lástima.
No por ti.
Ahora sé que soy culpable. Culpable de haberme enamorado de ti una vez y aún recordarlo.
 

I'm still Remembering



Estaba con la mirada perdida. Anhelante del pasado, de memorias que solo yo conocía y. a la vez, vacía de cualquier presente.
Ecos que no volverán.



Sabes que no puedes competir con los recuerdos. Fantasmas de situaciones vividas que, por más que las memorices o las veas pasar como si de una película se tratase, no volverán.

& es que es eso o aquellas ensoñasones que rallan en lo absurdo. Esas que consisten en vivir con la imaginación y una buena canción de fondo todo aquello que jamás sucedió.
Ni susederá.

Dices mi nombre por tercera vez. Vuelvo a la realidad. Y pareces triste, cansado quiizás. Y es que tal vez, solo ahora, estés comprendiendo la magnitud de todo esto. La magnitud de los sentimientos que tuve tan profundamente en mi pecho alguna vez y que hoy, a pesar del tiempo transcurrido, sus restos y cenizas aún son más fuerte que cualquier cosa que pueda sentir por ti.
Intento sonreirte.
De verdad. Quizás no sea una sonrisa plena pero me nace del corazón querer hacerte feliz.
Porque te lo mereces.
Pero quizás, aun no comprendes que esa felicidad que tanto anhelas no la conseguirás conmigo. Y no es tu culpa, pero es que los fantasmas son muy fuertes y lamentablemente él no da su brazo a torcer.

No creas que me hace feliz. Esto. La situación en si. Él, como aquel perro que no come ni deja comer. Y yo, jodidamente masoquista. Estúpidamente suya, a pesar del tiempo, de la distancia, de lo sucedido y de lo no sucedido también. Y tú...

Así que créeme, cariño, si en la noche te confienzo que me hubiese gustado conocerte antes.
Eres el hombre perfecto. Pero es que yo no quiero la perfección. La adicción siempre es producida por algo irresistible, agridulce, esas cosas que sabes que te hacen tan putamente mal y que a la vez, por algunos minutos, te hacen feliz.
Y tú eres solo lo bueno. Y a pesar de todo lo que vivo contigo siento más intensidad en recordar como él me miraba que con tus besos.

Yo aun recuerdo. Mucho.
Y a veces por más que bebas, el sabor de lo anterior seguirá en ts labios.

Te diría otra vez:


Si pudiese tener un teléfono que llamase al pasado...
Marcaría tu número, esperaría solo para oir tu voz diciéndome algo otra vez...
Y yo te diría que te Quiero una vez más.
Nunca fue suficiente.
Ahora comprendo que lo entendí demasiando tarde.
Podría darme una y mil veces vuelta en los mismos sentimientos, que aunque pasen mil añol jamás disminuirán de intensidad.
Te extrañaré eternamente. Te seguiré queriendo después de la muerte.
¿Estás bien? Espero que si. Yo aquí siento que el mundo cada vez se me hace más difícil, que todo está patas arriba y la verdad esquea mí aun me afecta la gravedad.  Pero intento ser fuerte. O por lo menos simulo serlo. A la gente le cuesta entender cuando el dolor sigue en el corazón a pesar del paso del tiempo.
Es impresionante como las personas pueden marcar. Ser pilares fundamentales en nuestra vida.
Ya fue mi licenciatura. No estubiste.
Bueno, es obvio. Creo que en algún momento debemos asumir que hay cosas que no se pueden cumplir. Y hay imposibles que no se debieran de prometer.
¿Si estubieses vivo, estarías orgulloso de mí? ¿Me seguirías queriendo igual que antaño? Porque si te soy sincera me da miedo ue la respuesta pudise ser negativa. Y recuerdo años atrás, fragmentos de vivencias que se reproducen en mi mente. Momentos contigo. Risas, abrazos, comprensión, juegos, consuelo, palabras, paseos, mi mano pequeña afirmada fuertemente de la tuya. Entonces yo era feliz. Ahora me doy cuenta.
Y era tan mágico. Porque yo sabía que el simple hecho de que estubieses allí aseguraba mi seguridad. Después fui creciendo, los años no pasan en vano o por encima. Pero el que no fueras super fuerte me hizo quererte aun más. El ser humano está hecho de fortalezas y debilidades.
A todos nos llega la hora. Pero nunca me voy a arrepentir de haber pasado tu último tiempo de vida a tu lado.
Si habláramos por teléfono, entonces, ¿me leerías el horóscopo, fingiendo todo lo que decía?
Extraño tus consejos tata, tu voz. Tu mano en mi hombro asegurándome que todo va a estar bien. Esos helados que tú amablemente terminabas por mí. Esas travesuras que jurábamos nadie descubría. También extraño tus retos. Porque incluso así, por más molesto que estubieras se que con mis errores y fracasos seguías queriendome como siempre. Y eso no es algo que se pueda decir con seguridad de las personas hoy en día.
Si pudiera hablarte... Te diría otra vez que no hay mejor persona que tú. Que no volveré a conocer a alguien así. Que para mi siempre fuiste perfecto tal cual.
Y tú tan asustado pensando que yo preferiría a otra persona por sobre ti. Nunca fue así. Ellos tenían dinero, pero el amor no se pude comprar.
Te diría otra vez: Te quiero, tata. Y yo solo espero que donde sea que esté. esté con mi abuela y sea feliz. Y si pudiera volver a abrazarlo una vez más sería genial, si. Pero sé que no se puede. Pero eso no quiere decir que no lo desee. Que espero que el tiempo no haga que se olvide de mí. Y no sé...
¿Es estúpido llorar siempre así?
No. Sé que no pensarías eso. Te pasaba lo mismo. Y sé que el único que me comprendería serías tú, pero ya no estás así que mis lágrimas no las ve nadie más.
Hay un caballero. Se parece a ti. No físicamente, pero si en la manera en la que trata a sus nietas.
Extraño dar vueltas contigo hasta marearnos. Extraño bailar encima de tus pies. Extaño las caminatas en la playa. El cocho compartido. Que me quitaras la carne y no me diera cuenta. Las galletas, la bebida y la película que nunca terminaba porque me quedaba dormida. Tus rulitos. Los regalos cada vez que salíamos. Que... Supongo que todo.
No. No voy al cementerio. Es el cuerpo el que queda allí, no el alma. Y de todos modos... Me duele mucho. Es refregarme en la cara que estás muerto y ya tengo bastante con eso.

Te diría otra vez muchas cosas. Tantas...
Pero no puedo.

You hold my hand

Tomas mi mano y siento como se me atasca un suspiro en la garganta. No deberías hacerlo. No debería dejarte. Y sin embargo no hay sensación que me haga sentir más plena que la de tocarte. Mejor, que me toques.
Es algo tan utópico todo esto. Esto que se vive pero que no se admite, esto que se siente pero no se dice, que se percibe pero no es algo que se deba admitir en voz alta. Es algo que corre por las venas, algo profundo y aun así a flor de piel, porque cada caricia, cada gesto, cada mirada, todo cargado de complicidad, hacen que sea tan obvio y a la vez tan secreto.
Tan... lindo.
A pesar de que no se me nota, no puedo evitar ponerme nerviosa. Tontamente. Me río de forma estúpida, tartamudeo un poco e intento mirar hacia otro lado, hacerme la tonta, aunque en esos momentos me sale de lo más natural. Mi mano sigue en la tuya. Tus ojos están fijos en mi rostro. Él, que tiene un leve rubor porque lo miras, porque me miras.
Y las palabras fluyen entre nosotros, hablando de otra cosa, bromeando quizás, y sin embargo nuestros cuerpos transmiten algo muy distinto.
Y luego un comentario tuyo que... ¡ah!
Sonrío. Sonrío con el alma misma. En esos momentos todo parece tan perfecto.
Pero en realidad... sabemos que no lo es. Y el problema cariño mío, es que cada vez me cuesta más bajarme a tierra. Recordarme los "contra" de todo esto. Mi mente ayuda bastante, diciéndome que estoy mal, que veo cosas donde no las hay, pero, ¿tanto se puede engañar a sí mismo un corazón?
Hay sensaciones, emociones, vibraciones, que se sienten en el aire. Compartidas.
Intuición.
Quizás está bien, quizás está mal, quizás...
Tiro mi mano y me la sueltas casi a regañadientes. No te conformas. Una caricia leve en el pelo. Quizás dos. La segunda con más seguridad.
Pero no lograrás que hable de amor.
Un corazón roto solo soporta cierta cantidad de golpes en la vida, y el mío, o mejor dicho, los fragmentos del mío, no aguantarían otra guerra más.

Decir lo Siento no Basta !



Me cepillo los dientes pensando que así como se pueden sacar los restos de comida de la boca, bien me gustaría algo que también pudiese borrar las palabras.
Es tan fácil hacer daño...
Es tan jodidamente fácil seguir con el daño solo como un método de autodefenza.
En realidad... Enojados podemos decir tantas, tantas putas cosas de las cuales después nos arrepentimos.
Pero cariño, puedes pedir perdón pero el daño ya está hecho. Y ante eso, no puedes hacer nada. No hay palabra que cure las heridas ya hechas con rabia, ira, o simple estupidez y falta de control.
A veces es necesario pensar antes de actuar...
¿A veces? Siempre.
No digo que sea fácil. Las emociones fluctuan en nosotros, flotan, destrozan, afloran, en fin, pueden hacer mierda y el razonamiento poco tiene que hacer en esta estúpida ecuación de resultado x.

Lo siento, vuelves a decir, y yo me entrego a ti... Y al final te vas a ir, diciendo, perdona.

Entonces... No te pediré disculpas. Mis buenas intenciones quedan en eso. En buenas intenciones. Algo que no curará el daño que te hice.

Y tú... al parecer disfrutaste diciéndome cada puta palabra. Lo que brotaba de tus labios era veneno. Vil y ruin veneno.
Me enseñaste que un corazón roto sigue latiendo, a pesar de que esté sangrando con fuerza y que con cada latido se agriete más.
No me gusta tu manera de "amar".
Decir lo siento no basta, cariño. Lamentable pero cierto.

Cicatrices



Estas cicatrices que dejaste en mí están grabadas a fondo en mi piel. En mis huesos. 
Tinta de sangre. Tinta que no se borrará. 
Pasan los días y yo estoy aquí, pensando una y mil veces en cómo poder superar todo esto.
Tanto tiempo perdido.
Dime cómo hago para borrar todo esto.
Para poder borrarte de mí.
La vida continua. Seguiremos nuestros caminos. Entonces, ¿adiós? Entonces, ha pasado cuanto tiempo y a mí aun me duele.
No basta con decir "borrón y cuenta nueva".
No basta con fingir que esto jamás existió cuando cada poro de mi cuerpo recuerda tu esencia. 

Cicatrices. Insensates. 
Porque fuiste tanto. Tanto... 

Siento al viento soplar desde el oeste, & un suspiro de esta magia me susurra tu nombre, me despeina el cabello, y vuela mis ideas.
Mis sentidos están alertas. Son adictos a tí. O por lo menos lo fueron y hoy están en etapa de destoxicación. Esa cruda etapa de angustia & dolor, de pena & añoranza.

Las cicatrices no son visibles.
Pero existen.
Duelen tal cual si la herida estubiese fresca aún.


Decadencia


Tal cual. Decadencia pura.
Engaños, mentiras, qué más da.
Vamos en un espiral en descenso que cada vez va más rápido y gira en curvas más estrechas.
Entonces te siento tan cerca mío.
Susurras a mi oído, luego una ronca risa aflora de tus labios.
Me tienes donde quieres. Lo sabes y lo sé.
Estúpidamente me gusta jugar con el peligro.
Correr con él. Vivirlo, sentirlo.
Y sabemos que esto en la "realidad" no debería siquiera consevirse.
Y aún así, aún malditamente así, con solo mirarnos, saber tanto de lo que pasa por el subsuelo de esta vida entre tu y yo, consigues sacarme una sonrisa.
Porque todo está jodidamente bien cuando vivimos esos momentos juntos.
Y pueden llegar a ser dos o tres.
Y después el remordimiento, el saber que todo esto está mal, putamente mal. Pero a la mierda con el mundo, con la sociedad, con todos. Cada hermoso segundo lo vale.

No te lo voy a negar. Al principio sentí miedo. Aún lo Siento.
Sé que muchos podrán pensar que hablo de algo, de alguien totalmente distinto.
Porque esto es tan insano, tan malo en sí, que nadie jamás se lo imaginaría si quiera.

Tan demente, tan morvosamente perfecto.
Tan irreal, tan imposible, y aún así sucede.

Te Siento respirar cerca de mi oído. Hace frío. Pero está bien.
Sé que el que estés cerca es bueno. ¿Cómo podría no serlo ?

Si estar callendo en decadencia, estar volviéndome medio senil a pesar de mi edad, me trae esta sensación agridulce que me volvió adicta, te trae a mí, entonces bien, adelante. Es el único momento en el que puedo sentirte cerca.
¿Cómo algo que me atemoriza profundamente y a la vez me atrae como nada puede ser tan malo a la vez? Esta sensación, esta situación cargada de delirios sínicos y de sueños frustrados es tan descabellada, tan odiosa, tan tierna, tan irreal, tan posible y verdadera...

Me gustaría poder tomar tu mano y simplemente mirarte a los ojos, ver en la profundidad de ellos el reflejo de mis sentimientos. Saber con algo más que... todo esto, que estás aquí, que todo va a salir bien.
Pero eso en sí, sería más absurdo, más imberosimil que toda la absurda situación en sí.

Quédate conmigo esta noche.
Ellos no pueden hacerme daño, no pueden afectarme, si estás tú aquí. Conmigo.
De todos modos... sabes que te necesito.
Sé que te gusta que te necesite.

T.

Él no era lo que yo pensaba



Si pretendieramos por un momento, quizás un simple minuto, que las cosas... bueno, no son una mierda en estos momentos... Quizás si finguiésemos que la esperanza aun es parte de nuestras vidas, y que aun tenemos fé y creemos...
Es demasiado tarde para que puedas comprender lo que un sínico de toda la vida hace; siente; vive.
No sueños. No esperanzas de un futuro. No deseos que sean... algo más allá que el sexual...
No sé si me explico.
Creo... creo que la cagué completamente al creer que alguien así iba a poder cambiar y, no sé, simplemente creer.
Pero sus comentarios sínicos e hirientes...
Es tan difícil crear junto a alguien de poco autoestima el amago de una relación, pero es tan putamente fácil mandarlo todo a la mierda.
Es tan corto el Amor & tan largo el Olvido. Tan, pero tan jodidamente largo.
Largo el proceso, largo el tiempo que necesitamos para poder olvidar.
Porque mientras más intentas hacerlo, más se arraigan en la mente los Recuerdos, se aferran a nuestra inconciencia para de repente aflorar y, matan así todo lo que hemos logrado avanzar en el camino.
Sínico debió de ser tu nombre.
Quizás no bastardo de nacimiento, pero induces a decirte así.
Y yo te di tanto... todo lo que tenía.
Intenté salvar del mar algo que ya se había ahogado.
A vecces intenté sonreir, patéticamente una mueca que creía ser sonrisa porque a la vez mis ojos aguantaban el llando explosivo que quería salir de ellos. Fingí que todo estaba jodidamente bien, cuando todo a mis ojos me decía que no, mi corazón ciego prefería hacer caso omiso, y yo prefería escucharlo también.

Eres tan perfecto cuando cumples el papel de Asesino de mis Sueños.
Eres tan... jodidamente cruel.
Y aún así siento que me falta el aire, que mis organos internos se tensan totalmente y que mi corazón deja de palpitar con solo verte.

Deseos Perdidos




Y derepente aquello que deseaste con fervor por tanto tiempo, hoy se hace Realidad.
Solo que ya es muy tarde.
Hace algún tiempo, lo más probable es que estaría saltando de alegría y emoción. Mis anhelos frustrados al fin verían su culminación en un final satifactorio para mis más tontos y tiernos sueños.
Pero la victoria no tiene un sabor tan dulce. No cuando llega sola, tardíamente, y cuando te das cuenta que, lo que representa, en realidad ya no lo necesitas. No más. No ahora.
Pero aun así...
Una parte, la parte infantil y tonta de mí, no puede evitar emocionarse. Un poco. Bueno, quizás algo más que "un poco".
Pero aun así, definitivamente no es lo mismo.
No es lo que yo esperaba sentir.
Talvés esto se deba a que hace ya bastante tiempo yo había abandonado esta escaramusa, sin embargo una sensación agridulce me inunda...
Mierda. Que fácil sería hacerme caer otra vez.
Precisamente ahora.
Cuando creía que no comprenderías, tú...

Quizás no haya sido un mal momento.
Quizás, ahora que de verdad nececito esto, apareces tú.

Hoppipolla *



Más de las tres de la mañana y yo aquí.
Simplemente... existiendo.
Pudriéndome...
La verdad es que no estoy realmente segura de qué mierda está pasando.
No. No estoy ebria. Es solo... Irracionalidad mental. Ni siquiera estoy segura.
Vi tu sombra flotar a mi alrededor, aun sabiendo que tú no estabas presente.
Y sin embargo juraría haberte oido suspirar.
Es todo tan confuso...
El humo del cigarro me distrae un momento.
Recaer al vicio después de cuánto tiempo...
No es como si de verdad importe.
Vasos vacíos, colillas consumidas. Marcas de labial. Un soneto sin principio ni final y aún así tan efímero.
Sinseramente no entiendo. Estoy... agresiva (?)
Me están molestando las cosas más mínimas... Cosas que en realidad sé que no me molestan, pero aún así siento que estoy buscando una puta escusa para desahogarme.
Agh...
Exceso de gente.
Si. Definitívamente es eso.

I wish I was special...
Bit I'm a creep, I'm a weirdo...

El sabor amargo en mis labios me dice que si vas a hacerle una promesa a alguien intenta que esa persona valga la pena.
Y a pesar de todo estoy sonriendo.
Las patéticas ilusiones que mantuve por tantos años hoy no me producen nada, porque mi cegues se fue evaporando poco a poco, hasta permitir que pudiese ver la realidad tal cual...

Cigarros. Promesas. Engaños. Ranciedad.
No quiero sonreirte. No tengo ánimo de fingir.

Hidden




Simplemente simulemos que nunca fuimos, somos, ni seremos algo. Asume la nada. Quiérela. Disfrutala.
Por un momento finge que mi rostro, porque más que se haya guardado en la retina de tu Recuerdo, en el baúl de tu Memoria, es solo otro más que viste pasar por la calle. Que es solo parte de tu aburrimiento el tener tantos detalles de mí, pero que en realidad son efímeros, pasaran, no son importantes...
Te das cuenta de lo que podría haber pasado si nunca hubiesemos cruzado alguna palabra ? Porque sinceramente, cariño, yo sí.
Y creo que ese es el kit de todo el asunto. El punto inerte.
Porque yo no sé sinceramente, qué es lo que pensaras tú.
Eso solo puedes aclararlo tu mismo, sabes que yo no puedo hablar por ti. Sin embargo, lo que si tengo claro es lo que yo siento en todo esto.
Y lo que siento...
No te puedo mentir.
No te diré que todo ha sido risas y alegrías, porque sabemos que no fue así.
Cada paso, a escondidas, a sido dado con grandes dificultades.
Pero creo que cada puta lágrima ha valido por una sonrisa tuya.
Pero no creo que sea justo seguir pasando por esto.
Si fuera daño solo para mí... No sería tanto. Hay tantas cosas que he vivido, a pesar de no tener tantos años... Que la experiencia claramente no solo se gana con la Edad.
Sin embargo no soy solo yo.
También estan ellos. Ella...
Entonces, ¿somos egoistas o hacemos lo correcto?
¿Vale más hacernos daño o hacerle daño al resto?
Quiero ser egoista.
Quiero fingir que no me importa que el resto esté mal y a la mierda con todo...
Pero no puedo.
Lo siento...
Puedo ocupar una máscara. Quizás así ...
Una sonrisa amarga pasará fugázmente por mis labios.
Porque esto siempre fue un error. Esto nunca debió ocurrir.
Y ahora debo esconder mi rostro tras un falsa sonrisa mientras veo como es otra persona a la que haces feliz y ...
Mierda. Esto de verdad apesta.

Waiting for a Superman




Esperando un heroe que nunca llegará...
Podría seguir manteniendo viva la esperanza. Dandole trozos de fantasías para hacerla sobrevivir a duras penas. Engañandola mientras ingnoro a mi conciencia y, a la larga, me miento a mí misma. 
Pero sé que no está bien. Ya no más.
No puedo seguir esperando a alguien que no existe.
Ese alguien tan utópico que me salvaría...
Porque ciertamente, nadie puede salvarme de mí.
Entonces que hago? No puedo matar la ilución de esperarlo, pero a la vez sé que es una estupidez.

Waiting for a Superman...


# He hasn't dropped them, forgot them or anything
It's just too heavy for Superman to lift.-


De todos modos, para mí, mi super heroe siempre fue mi Abuelo. 
Sé que ya no puedes venir a salvarme.
Pero aun te espero...

Guardo Secretos.



Guardo Secretos. Secretos que no te puedo contar.
No intentes hacerme hablar, cariño. Me da miedo. Miedo a lastimarte. Eso es lo que siento.
Si supieras la verdad habrían cosas que te dolerían. Y créeme, no quiero que eso ocurra. Sin quererlo te has vuelto parte fundamental de mí y, maldición, creo que te Quiero.
Pero amor, lo que te escondo es por tu bien.
Hay veces en las que puedo ser tan malditamente perra. No por gusto, por Necesidad.
La bondad es algo que desapareció de mí hace bastante Tiempo.
Los secretos pueden salir a la Luz.
& no quiero que sufras en el Proceso.
Así que por favor vete. Sinceramente... No quiero que veas lo que soy en Realidad.
Puedo sonar tan psicóticamente enferma, pero es que lo estoy desde hace tanto Tiempo que no Recuerdo Tiempos en los que haya estado bien.

Olvida todo.
Yo no existo. No existí.
Fui solo parte de una sórdida demencia temporal en ti.
Una virulenta enfermedad que logró hacerte delirar & conocerme.
Jamás dije que te amara. Aunque sienta que mi corazón palpita agonizante solo porque tú estás cerca.
Jamás te hablé. Jamás me viste.
Insisto, jamás existí.

Guardo Secretos. Secretos que no te puedo contar.
Secretos que te pueden llevar a la tumba. & si eso pasara...
Lograste descubrir lo bueno en mí. Cosas que creí que no existirían en esta pesadilla tan sórdida que tengo de vida.
Pero no quiero que veas lo malo, lo ruin.

Simplemente quiero protegerte.
Guardo Secretos.
& por favor compréndelo: Jamás existí.

ComoDuele.-


Cariño, no habrá un sol que ver mañana.
No volveremos a disfrutar juntos de un amanecer.
Solo... Debemos aceptarlo. Es el paso final.
Sabíamos que llegaríamos a esto un día, entonces, ¿por qué lo niegas con tanto ardor? No es necesario temer  a lo desconocido. Descuida. Quizás algo bueno pueda resultar de todo esto.
La muerte en sí no tiene por qué ser mala.
El punto cúlmine de nuesta relación vacía. El inicio de algo bueno. Porque en realidad esto nunca termina, cambia, pero al igual que la energía no desaparece, solo se transforma.
Entonces, ¿por qué tirita tu mano?
Siemprete mostraste tanto valor...
Y ahora tienes miedo. Tanto miedo.
Tanto sufrimiento, tanto dolor. Y ahora lo niegas. Y ahora te arrepientes.
Cariño, un asesino deve seguir hasta el final, así que por favor hazlo.
Lo último que veré en esta vida seran tus ojos llorosos.
Esto no daba para más. Vos lo sabes. Yo también.
Este último resplandor de colores parece burlarse de nosotros.
Entonces, ¿por qué dices que me amas?
Jamás lo demostraste.
Yo estaba sola, encerrada en mí misma. Y cuando quise seguir con mi maldita vida tu me destruiste. Y ahora debes termminar el trabajo.
Así que por favor, no llores. Las lágrimas son absurdas al caer por tus mejillas.
Son sombras de un sentimiento que nunca existió.
El reflejo del espejo te muestra un hombre torturado.
Tú te lo buscaste. Tú lo quisiste así.
Recuerdas aquel tiempo en el que tanto te quise? Siempre fuiste un experto fingiendo. Sin embargo fuiste tan jodídamente sincero al hacerme sufrir.
Entonces, ¿me dices lo siento?
Si me río la sangre brotara más rápido de mis labios, y el corazón me dolerá más.
Esa puñalada hace que agonicen mis sentimientos por tí. Pero algo aun vive.
Y no quiero.
Así que por favor, termina tu trabajo y matame bien.
Entiendeme si te digo que ya no tengo un sol que valga la pena ver.
Porque tu mataste todo lo bueno que había a mi alrededor. Así que ahora, te lo suplico, termina conmigo.
Acaba con el dolor de una vez.
Que prefiero tener una muerte violenta de tus manos si con eso consigo no volverte a ver.

Cielo



































Veo como entre medio de las nubes, en ese azul vacío & etereo aparece aquel astro rey que alumbra nuestro tiempo horario llamado día.
Miro como las nuves avanzan en un cielo tan profundo, tan nítido que no sé si estoy mirando el cielo o el  mar, y siento paz.
Tanta grandeza. Tanta belleza. Y yo tan insignificante.
A veces la inmensidad del espacio me aterra. A veces me tranquiliza.
Y a veces simplemente, siento todo y siento nada.
Son tantas las mañanas que despierto, queriendo simplemente alzar el vuelo e irme lejos de aquí.
Tantas las veces que sigo mirando el mismo cielo. Ya sea nublado o no, sin embargo las estrellas del firmamento solo cambian por el ciclo de movimiento que sigue la tierra, no porque nosotros lo decidamos.

Miro el cielo, y me pregunto si tu estaras viendo lo mismo. Si alguna puta vez pensaras en mí como yo pienso en ti.

Bad Obsession




Dime lo que sientes. Dime lo que piensas.
Si no quieres hablar, entonces demuestramelo.
Pero ¡has algo, maldita sea!
La situación me está matando lentamente. Deberías saberlo. Y yo necesito saber la verdad.
Dime, ¿que consigues torturandome así? ¿Tan bien se fingir o tan cruel resultaste ser?
Seguir con este absurdo cada día y fingir que estoy bien.
Tantas palabras no dichas que se escapan de tus labios. Pero entiendeme si te digo, que necesito escucharlas, porque mi cegues me impide el poder leerte los labios.
Entonces quedamos así. Gritando sentimientos que nadie oirá.
Porque nuestras voces son mudas ante el otro, y eso, no se podrá evitar al menos que lo queramos.
Y yo no sé si lo quiero o no, pero si tengo claro que lo necesito.

Pa' que me traes la guitarra, cariño? Si no tiene cuerdas no me sirve pa' nah'.

Que acaso no puedes entender que me estoy ahogando en un mar de emociones? Y creeme, si te digo que no sé nadar.
Aquí estamos, expectadores de nuestra historia, sin principio  ni final.

De que mierda sirve llorar sobre la leche derramá? 

Entiendeme ! Estoy cansada de suposiciones. Estoy cansada de soñar. Esto no es real, y sin embargo a veces me miras y me creo el cuento, y me olvido de todo lo demás...
Entonces, malditamente, haces cosas que alimentan mis esperanzas. Esas que con tanto ahinco intento exterminar.
En este juego estamos intentando matar mis sentimientos.  Sin embargo tu eres un jugador de doble cara. A veces disparas, a veces me sanas.
Como confiar en el enemigo que te daña y después te tiende una mano en la cual apoyarte ?
Dime, ¿qué se te ocurre?
Porque a mi la confusión me tortura día a día de mil formas y aun más.
Yo solo quiero... saber que mierda pasa.
No es tan difícil.
Entiendeme si te digo que espero que tu respuesta sea negativa.
Es demasiado compromiso para ti y para mí.
Pero una parte de mí quiere...

Terminar con los patéticos sueños y anhelos de una vez.
Si bien me hará sufrir, a veces hay que hacer sacrificios.
En este caso por tu bien, y a la larga, por el mío.

Delirio & Soledad


Si, claro. Para ti es tan fácil decir: No te preocupes, todo irá bien.
Las mismas palabras de siempre.
Palabras que no me sirven. Porque las palabras, tus palabras, pueden salir de tus labios, expirar vervalmente al momento de ser dichas, y luego quedar en la retina de la memoria, para ser olvidadas o recordadas con el paso del tiempo segun mi antojo.
Pero estas palabras no tomaran las deciciones por mí.
Pero estas palabras tampoco me ayudan a aclarar quién soy, a dónde voy, con quién y por  qué.
Y estas son las interrogantes más importantes que me realizo en estos momentos.
A veces me siento como una imbécil cerca tuyo. Sabes ser tan perfecta y yo en esos momentos me siento tan nada.
En parte me gusta ser tu amiga, estar cerca de ti, en parte... hay veces en las que simplemente no soporto estar cerca tuyo ni de nadie porque el sentimiento de inferioridad está tan putamente arraigado en mi que a veces me hace imposible el poder enfretarme a los demás sabiendo que en fondo me siento menos. Una paria.
Nada...
Pero eso... Eso tiene que ver más conmigo misma. Mas con el echo de que por más que finja sé que aun no me he encontrado del todo conmigo misma. Con mi yo de verdad.
No como el resto de las personas... no de forma normal.

Estoy con  ellos y, hey !, no está del todo mal.
Ellos no me critican. Ellos simplemente tienen una existencia vacía, entre el si y el no.
Bueno, tu tampoco me criticas.
Pero es que tu eres de carne y hueso, como yo. Ellos no.

Quizás soy demasiado rara. Quizás estoy loca. Rayando totalmente entre la demencia y la cordura. Con una decadencia cada vez más veloz que me aleja como puede de la lucidez.
Y me dices que no me preocupe...

Y quizás tengas razón...
Mi vida no iría bien por los canones normales impuestos por la burócrata sociedad.
Puedes, amiga mía, explicarle eso a las personas ? Si haces eso y consigues que me dejen en paz, tal vez ya no me preocupe. Porque todo irá bien...

Falling Away with You


En estos momentos lo que debería estar haciendo es pasar en limpio la tonelada de materia que no tengo a mis cuadernos. Sin embargo estoy aquí, con frío, queriendo escribir, queriendo desahogarme, pero aun así falta de ideas. Sin que las palabras vengan y puedan servirme para poder expresar todo lo que estoy sintiendo en estos momentos.
Crees que no puedes volver a sentir lo mismo, hasta que vuelves a pasar por una situación parecida otra vez. O quizás si, en parte no es lo mismo, pero la sensación se parece mucho a lo que alguna vez sentí, no una, sino dos veces ya anteriormente.
Y no sé... ¿Encuentras cobarde que te quiera evitar? Porque yo no lo veo de ese modo.
Puedes fingir que no sientes dolor, pero cariño, un corazón roto, es, por donde lo mires, algo en mal estado. Puedo simular que funciona en buen estado pero no puedo cubrir las grietas que lo atraviesan por todos lados.
Así que, por qué no seguir fingiendo y sonreir a los demás mientras simulo que no me importa nada de esto. Eso está bien, pero comprende, para eso necesito fortaleza.
Fortaleza que no conseguiría viendote inmediatamente.
Y entonces, ¿De qué vá esto? ¿De mis ganas de escribir, de desahogarme, o de algo mucho más profundo?
Quizás ya no llueve, pero el aire quedó impregnado de olor a limpio, y el suelo aun no termina de evaporar toda la humedad.
Y yo aun no termino de asimilar todo.
Y yo aun... yo aun no admito bien lo que siento. Pero creeme, no me hace sentir bien.

Break Out.-

Sabes que duele.
Sabes que no puedo hacer nada por evitarlo.
Y yo sé que la vida continua, que por mas que sienta que me esté muriendo en realidad el dolor agonizante me demuestra que sigo aquí, que sigo viviendo. Y que por más que quiera que termine todo, estoy despierta. La pesadilla no se acabará porque en realidad es Realidad.
Mi Realidad que debo afrontar.
No creas que no... lo asumo. Llevamos conviviendo desde hace cuanto.
No. Al principio no eras desiado.
No. No sé si hoy lo eres.
Simplemente estás aca. Simplemente... hoy te acepto.
Eres parte de mi. Ambos lo sabemos bien.
Quizás no desde siempre.
Quizás alguna vez esta pesadilla fue sueño.
Quizás alguna vez esta ansiada oscuridad que me rodea, que busco, alguna vez no estubo.
Quizás alguna vez la luz que hoy repelo alguna vez fue ansiada por mis ojos, hoy, desdeñada desmedidamente.
Lo has conseguido. Me atrapaste.
A veces quiero gritar. Porque no fue una trampa dulce. Fue algo impuesto.
Pero sé que es mejor así de todas maneras. Haber sido claros desde el Principio.
En parte agradesco que estés, aunque como dije antes, sabes que duele. Que duele bastante.
Que el que estés conmigo me hace mal.
Pero... Supongo que no lo podemos evitar.
La vida sigue. Contigo o sin ti.
De todas formas, cualquiera que sea el camino tendré que saber afrontarlo de la mejor manera posible.
Y sé que estarás allí.

The Doors-The End [FULL]



Escucho las primeras notas de la canción y siento que me transporto a otro mundo. Siento que ya no soy yo. Siento que todas las emociones en mí quieren salir, como el agua presionando a un dique a punto de estallar.
The End. The Doors.
Pienso en... no en él. Pero pienso en todas las cosas que sentí. Pienso en ese sueño que me viene rondando la cabeza desde hace tanto tiempo. Ese psicótico sueño que tiene tintes de pesadilla pero que por otro lado me gustaría masoquistamente que pudiese ser real alguna vez. O algún sórdido punto de los pasajes que suceden en él.
Intensificar el sentimiento, el sentir puro.
Ser un observador omniciente en lo que es mi vida. Como en aquel sueño.
Aquel sueño que, con sus toques terroríficos y todo, aun así me producía el querer seguir. El anhelo de no despertar.


Este es el fin, mi único amigo, el fin.

Decepción



Cuando ves que todo se derrumba...

Sigo un patrón monocromático un tanto subjetivo. Un tanto elocuente. Mi tanto tanto que quiere olvidarse de ti.
Cambio mi horario. No quiero verte. Y aun así mi mala suerte, una crueldad más del puto destino, hace que me encuentre contigo.

No te hablo. No me hablas.
Es tan fácil para ti ignorarme, y es tan difícil para mí fingir que también lo hago.

Siento que me hundo cada vez más en este puto sentimiento, y sin embargo me has demostrado en estos últimos días que para ti no valgo prácticamente nada.
Nada...
Y se van borrando tantos buenos momentos, superados por unos cuantos malos.

Indiferencia. Puta y fría indiferencia.
Tan fácil. Tan factible. Tan hiriente.
Lamentablemente son mis sentimientos los que me han traido hasta este punto. Punto en el cual yo permito que esto me afecte. Podría intentar buscar una escusa. Podría quizás mentirme a mi misma y decir que esto no me afecta. Pero si me afecta. Si me duele. Mucho.
Quererte? No, aun no. Pero voy camino a eso.
Creo que me estoy enamorando. O quizá ya lo estoy.
Que no es lo mismo que querer o amar a una persona. Pero afecta, de todos modos.
El problema es, que si llego a eso, después me va a doler mucho más superar todo.
Van a ser abrazos, caricias, miradas, gestos, palabras, tiempo, que tendré que esconder en algún rincón recóndito y oscuro de mi mente.
Voy a tener que echar a alguna bolsa de basura mis ganas de ti.

Sabrás tú manejar la situación, a veces siento que esto yo no lo merezco. Quererte en Silencio sin Hablar, no. Solo me queda amarte si estás en mis sueños.~ {8}