Wait ! They don't Love you like I Love You

Streets



Levante, sorprendida, la vista del libro en el cual estaba ensimismada leyendo. Daban las 11:37 p.m. Era hora de salir.
Tome mi chaqueta y sin muchos preambulos me la puse. Afuera hacía frio. Aunque no aun salia, lo sabía.
Al otro lado de la ventana la obscuridad reinaba, aterradora, entre el paisaje desierto de las calles. Los arboles de esta jungla de semento producían sombras.
Obsuciridad entre mas obscuridad. Todo teñido por una fina capa de niebla que cubría la ciudad y por el fuerte rugido del soplo del viento que hacía que las sombras osilaran entre si.

Una farola estaba prendida a unos 100 metros de distancia.

Guarde unos cigarros y un encendedor en mi bolsillo antes de salir de casa. Haría frio.

Cuando abri la puerta el asote del viento fue tan potente que hizo que de mis ojos calleran una o dos lagrimas. Me castañaban los dientes.

Cerre la puerta.

Comencé con un paso lento, decaida, quizá por el frio... O tal vez porque mi sub-conciente sabía que lo que tenía que hacer no era bueno. Mi cuerpo empezo a sufrir una super crisis de apirexia.

¡Agh!El condenado y maldito frio.

Camine sin mucho ainco por estas misteriosas calles desiertas que guiaban mi camino.Mis ojos comenzaron a adaptarce a la obscuridad. La ciudad se veia distinta, habia sufrido una metamorfosis sorprendente entre el dia y la noche. Y yo sin darme cuenta había comenzado mi cuarto cigarro mientras que miraba el pequeño reloj de pulsera que llevaba como recuerdo.
Alguien que alguna vez fue mi amigo me lo habia regalado para un cumpleaños. El reloj, fiel como siempre al padre tiempo, me indico de que faltaban solo siete minutos para las 12.

Entonces escuche unos pasos caminar a mi mismo ritmo en la acera, sin embargo habia distancia entre esos pies y los mios.
¡Ah! Así que la soledad no era mi unica compañera.

Los pasos me parecian conocidos. Fuertes, incluso hasta un poco bruscos. Comencé a caminar mas rapido mientras doblaba una esquina.

El par de pies que me seguían hicieron exatamente lo mismo. Bien... Aun no estaba muy segura, pero creia saber quien era.

Tome distintos rumbos mientras aceleraba mas y mas el paso, hasta llegar a un callejon sin salida.
Me detuve para enfrentar a quien habia creido estar jugando conmigo al gato y al raton,sin embargo,cuando me di vuelta para mirarlo a la cara, a traves de de toda esa mescla de niebla y obscuridad, no habia nadie.

Solo estaba yo, con la respiracion acelerada por el mayor miedo de mi vida.

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