Wait ! They don't Love you like I Love You

Te diría otra vez:


Si pudiese tener un teléfono que llamase al pasado...
Marcaría tu número, esperaría solo para oir tu voz diciéndome algo otra vez...
Y yo te diría que te Quiero una vez más.
Nunca fue suficiente.
Ahora comprendo que lo entendí demasiando tarde.
Podría darme una y mil veces vuelta en los mismos sentimientos, que aunque pasen mil añol jamás disminuirán de intensidad.
Te extrañaré eternamente. Te seguiré queriendo después de la muerte.
¿Estás bien? Espero que si. Yo aquí siento que el mundo cada vez se me hace más difícil, que todo está patas arriba y la verdad esquea mí aun me afecta la gravedad.  Pero intento ser fuerte. O por lo menos simulo serlo. A la gente le cuesta entender cuando el dolor sigue en el corazón a pesar del paso del tiempo.
Es impresionante como las personas pueden marcar. Ser pilares fundamentales en nuestra vida.
Ya fue mi licenciatura. No estubiste.
Bueno, es obvio. Creo que en algún momento debemos asumir que hay cosas que no se pueden cumplir. Y hay imposibles que no se debieran de prometer.
¿Si estubieses vivo, estarías orgulloso de mí? ¿Me seguirías queriendo igual que antaño? Porque si te soy sincera me da miedo ue la respuesta pudise ser negativa. Y recuerdo años atrás, fragmentos de vivencias que se reproducen en mi mente. Momentos contigo. Risas, abrazos, comprensión, juegos, consuelo, palabras, paseos, mi mano pequeña afirmada fuertemente de la tuya. Entonces yo era feliz. Ahora me doy cuenta.
Y era tan mágico. Porque yo sabía que el simple hecho de que estubieses allí aseguraba mi seguridad. Después fui creciendo, los años no pasan en vano o por encima. Pero el que no fueras super fuerte me hizo quererte aun más. El ser humano está hecho de fortalezas y debilidades.
A todos nos llega la hora. Pero nunca me voy a arrepentir de haber pasado tu último tiempo de vida a tu lado.
Si habláramos por teléfono, entonces, ¿me leerías el horóscopo, fingiendo todo lo que decía?
Extraño tus consejos tata, tu voz. Tu mano en mi hombro asegurándome que todo va a estar bien. Esos helados que tú amablemente terminabas por mí. Esas travesuras que jurábamos nadie descubría. También extraño tus retos. Porque incluso así, por más molesto que estubieras se que con mis errores y fracasos seguías queriendome como siempre. Y eso no es algo que se pueda decir con seguridad de las personas hoy en día.
Si pudiera hablarte... Te diría otra vez que no hay mejor persona que tú. Que no volveré a conocer a alguien así. Que para mi siempre fuiste perfecto tal cual.
Y tú tan asustado pensando que yo preferiría a otra persona por sobre ti. Nunca fue así. Ellos tenían dinero, pero el amor no se pude comprar.
Te diría otra vez: Te quiero, tata. Y yo solo espero que donde sea que esté. esté con mi abuela y sea feliz. Y si pudiera volver a abrazarlo una vez más sería genial, si. Pero sé que no se puede. Pero eso no quiere decir que no lo desee. Que espero que el tiempo no haga que se olvide de mí. Y no sé...
¿Es estúpido llorar siempre así?
No. Sé que no pensarías eso. Te pasaba lo mismo. Y sé que el único que me comprendería serías tú, pero ya no estás así que mis lágrimas no las ve nadie más.
Hay un caballero. Se parece a ti. No físicamente, pero si en la manera en la que trata a sus nietas.
Extraño dar vueltas contigo hasta marearnos. Extraño bailar encima de tus pies. Extaño las caminatas en la playa. El cocho compartido. Que me quitaras la carne y no me diera cuenta. Las galletas, la bebida y la película que nunca terminaba porque me quedaba dormida. Tus rulitos. Los regalos cada vez que salíamos. Que... Supongo que todo.
No. No voy al cementerio. Es el cuerpo el que queda allí, no el alma. Y de todos modos... Me duele mucho. Es refregarme en la cara que estás muerto y ya tengo bastante con eso.

Te diría otra vez muchas cosas. Tantas...
Pero no puedo.

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