Wait ! They don't Love you like I Love You

You hold my hand

Tomas mi mano y siento como se me atasca un suspiro en la garganta. No deberías hacerlo. No debería dejarte. Y sin embargo no hay sensación que me haga sentir más plena que la de tocarte. Mejor, que me toques.
Es algo tan utópico todo esto. Esto que se vive pero que no se admite, esto que se siente pero no se dice, que se percibe pero no es algo que se deba admitir en voz alta. Es algo que corre por las venas, algo profundo y aun así a flor de piel, porque cada caricia, cada gesto, cada mirada, todo cargado de complicidad, hacen que sea tan obvio y a la vez tan secreto.
Tan... lindo.
A pesar de que no se me nota, no puedo evitar ponerme nerviosa. Tontamente. Me río de forma estúpida, tartamudeo un poco e intento mirar hacia otro lado, hacerme la tonta, aunque en esos momentos me sale de lo más natural. Mi mano sigue en la tuya. Tus ojos están fijos en mi rostro. Él, que tiene un leve rubor porque lo miras, porque me miras.
Y las palabras fluyen entre nosotros, hablando de otra cosa, bromeando quizás, y sin embargo nuestros cuerpos transmiten algo muy distinto.
Y luego un comentario tuyo que... ¡ah!
Sonrío. Sonrío con el alma misma. En esos momentos todo parece tan perfecto.
Pero en realidad... sabemos que no lo es. Y el problema cariño mío, es que cada vez me cuesta más bajarme a tierra. Recordarme los "contra" de todo esto. Mi mente ayuda bastante, diciéndome que estoy mal, que veo cosas donde no las hay, pero, ¿tanto se puede engañar a sí mismo un corazón?
Hay sensaciones, emociones, vibraciones, que se sienten en el aire. Compartidas.
Intuición.
Quizás está bien, quizás está mal, quizás...
Tiro mi mano y me la sueltas casi a regañadientes. No te conformas. Una caricia leve en el pelo. Quizás dos. La segunda con más seguridad.
Pero no lograrás que hable de amor.
Un corazón roto solo soporta cierta cantidad de golpes en la vida, y el mío, o mejor dicho, los fragmentos del mío, no aguantarían otra guerra más.

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