Wait ! They don't Love you like I Love You

Inocencia



Que la Inocencia es la Palabra más Ausente...
Que la vida va y viene, que creer, vivir, sentir, amar... Son solo inventos. Acá estamos, no podemos hacer nada por cambiarlo, al menos que la muerte sea nuestra opción.
Y de repente, por el simple hecho de comenzar a hacer algo, de dejar de hacer otras cosas, dejamos de ser inocentes. Frágiles. Delicados.
Y ya no es lo mismo.
Ya no somos los mismos.
Pero es que cariño, parece que nadie te explicó que crecer es parte de la vida. Madurar, cambiar, cometer error tras error. Aprender de ellos. Tener vicios. Auto dañarnos por un poco de placer efímero.
Me miras a los ojos, pareces decepcionado.
Y yo me río.
Desde hace bastante tiempo que me dejó de importar lo que los demás piensen de mí. Y si te afecta cómo actúo, lo siento. No deberías darme tanta importancia. Ni a mí ni a mis acciones.
Hace tiempo que yo dejé de decepcionarme. Cuando dejé de esperar "algo más" de los demás.
Cuando vas a comprender que los seres humanos estamos hechos con un patrón imperfecto. Y la vida no tendría ni un puto sabor, ni un maldito encanto si no pudiésemos jugar al error y al acierto.

Hablamos de inocencia, de fragilidad, adjetivos que las personas cada vez pierden más rápido. Asociamos este tipo de cosas solo a los niños.
Estúpido.
Miro a la mujer que es como una abuela para mí. A simple vista tan pequeña y tan frágil. Y podrán decir que con sus años ha adquirido una sabiduría que logra dejar atrás la inocencia.
No estoy de acuerdo.
¿Porque no es inocente? ¿De qué mierda la pueden acusar?
La altura no demuestra la grandeza del alma. El tamaño de tus sentimientos. La fortaleza de soportar mil y un dolores y seguir sonriendo porque, a pesar de todo, esta puta traicionera llamada vida aún no nos gana la partida.
Parecer frágil no implica serlo. La fortaleza de tu espíritu no se demuestra con ojitos tiernos. Con una voz suave. He conocido hombres fuertes físicamente que se han derrumbado y llorado como niñitos ante la ausencia de amada.
"Tú solías ser frágil", me dicen muchos. ¿Frágil? ¿Yo? He superado muertes, humillaciones, violencia, me he destruido completamente. Y aún sigo aquí. ¿Sabes cuando se va la estúpida fragilidad? Cuando te pisotean una y otra vez y ni una puta alma que te encuentra adorablemente delicada te ayuda. Cuando el resto de las personas te tira mierda, te escupe en el rostro cada vez que te caes y sin embargo tienes que seguir el camino. Es cuando te das cuenta que ser frágil es una mierda y logras seguir adelante. Y no actúas del mismo modo que los demás. Eres frágil cuando cualquier comentario te hiere o te hace cambiar de opinión, cuando no logras reponerte de los golpes de la vida, cuando no te atreves a enfrentarte a los demás. Cuando el miedo te vence. Lo siento si difiero contigo, pero a mí me criaron para ser fuerte siempre. Por mí y por quienes me necesiten.
He conocido mujeres bellas, con un aire de fragilidad envolviéndolas, sacando a florecer el instinto de protección en los demás ante esas "inocentes criaturas". Inocentes y la puta madre. Inocentes criaturas, reinas de la manipulación, pobres y estúpidos seres engañados.


Que la inocencia es la palabra más ausente.
Está ausente porque tú así lo quieres.
Para mi inocencia no significa ignorancia, no significa un alma pura y perfecta. Para mí inocencia significa que a pesar de todo lo vivido, aún exista la capacidad para creer en las demás personas. Inocencia es ser sincero. Inocencia es no causar mal o dolor a otra persona a propósito.
Inocencia es caminar contigo por la calle,  tomados de la mano mientras el mundo me parece casi perfecto por el simple hecho de tocarte...

Tienes razón.
Desde hace mucho tiempo que la inocencia está ausente.


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