Wait ! They don't Love you like I Love You

Patética.



Y aquí me tienes, tan jodidamente patética pidiendo que, de forma casi mágica, le des una solución a todo esto. Sabes cómo hacerlo. Sabes dar en el punto exacto para poner fin.
Destruye, mutila, mata, acaba con todo. Disfruta el proceso. Pero por favor... Por favor no más.
¿Te gusta sentirte con poder,  cierto? Se te nota en los ojos. Tienen ese brillo insano de satisfacción al verme así.
Tan asquerosamente mal. Tan derrotada, destruida, consumida...
Pero se sincero. Es lo mínimo. Si vas a sentirte absurdamente complaciente al verme sufrir entonces ten el valor suficiente de asumirlo. No finjas que te preocupo ahora. No finjas que también te duele porque ambos sabemos que NO es así. Nunca ha sido así, asqueroso hipócrita.
Esta no es la típica historia en la que el valiente protagonista destruye al fin a la villana. Porque ambos sabemos que tú me convertiste en esto, así que ahora no simules tener consciencia, que nadie más que nosotros dos presencia el show.


Comprende si me río. Esto me produce ambivalencia. Yo que decía ser tan fuerte, que ya no me afectabas, que no me importabas. Pero al final del día, cuando la puesta de sol se presenta de forma casi irreal, una parte de mí siempre llora como una triste y desvalida niñita que desea algo más que no sea... indiferencia.
Porque el odio duele  menos. El odio significa que alguna vez te importó. Que te importé.
Y después de toda la mierda que has sido, vienes con el disfraz de noble caballero a corregir mis errores. Mis defectos. Y es tarde. Demasiado tarde. Debiste hacerlo antes. Debiste preocuparte siempre.
Pero como nunca lo hiciste, quizás por eso mismo ahora no te sientes responsable de lo que soy. Lo lamento, pero la ausencia también tiene sus efectos.
Conocer otras realidades y saber que esto pudo ser distinto me hace tener una mejor perspectiva.
De lo que pude ser. De lo que debiste ser.

Así que... ¿no vas a terminar con esto? La incertidumbre mata de forma más lenta y dolorosa que una simple palabra. Supongo que esto no acabará acá.

Bien.
Pero espero no te olvides de una cosa.
Tuviste la oportunidad de ganar y no la aprovechaste.
Yo no tengo porque fingir que soy buena, o la victima.
Y créeme, seré digna sangre de tu sangre.
Seré peor.