Wait ! They don't Love you like I Love You

Caos.




Caos.
Extraño y pacífico caos.
No sé si me extrañaban. Yo no lo hacía.
¿Cómo puedes extrañar a alguien, a algo que siempre está contigo? Si bien es cierto que por lapsus cada vez menos efímeros de tiempo yo estaba... bien, incluso hasta olvidándolos, mi subconsciente siempre ha estado recordándome que no estoy sola.
Que ellos están.

Pero el caos, el bendito caos que esperábamos desde hace tanto... llegó.
Solo que más caótico de lo que esperaba.
Y con público.

Y gracias, en serio. Toda la mierda que hemos vivido juntos siempre ha sido privada. Entre nosotros. Con pequeños y tácitos acuerdos de paz mientras estoy junto a gente normal. Mis miedos y la aberración que soy no quería presentarla al público en vivo y en directo. No quería... No quería tener más miedo al estar con más personas. Supongo que los tratados bizarros entre nosotros se fragmentaron. Sin retorno. Sin algo con lo que parchar esta mierda que, de todos modos, de poco serviría.

No es que importe mucho ya a estar alturas. Volvemos a la comunicación directa y patética de siempre. A los insanos momentos de descontrol. Al caos que, como un viejo amigo, vuelvo a darle la bienvenida a su hogar. A desintegrarme nuevamente. A quedar complemente sola... y destruida.

Vuelvo a estar anexa de todo. De todos.
Tampoco debí tener tanta confianza con más personas, ser tan cercana. Eso no es culpa de ellos, si no que solo mía. Debo asumir mis errores.
Pero, en serio. ¿Era necesario con público?

Mis bizarros y patéticos momentos de tempestad, de estar en la linea entre la locura y la cordura son algo... privado. Algo de nosotros.

También es mi culpa por aparentar ser alguien normal. Alguien que no está acompañada cada puta y maldita noche. Abrazada a mi espacio bizarro y rogando por cordura.

Solo puedo decir que lo siento.
Nos necesitamos.
Es parte del caos.